En virtud de este acuerdo, firmado por el embajador de Marruecos en Francia, El Mostafa Sahel, y el alcalde de Mantes-la-Jolie, Michel Vialay, la ciudad francesa cede por un euro simbólico un terreno de una superficie de 755 m2 que servirá a la edificación del futuro Centro. Marruecos asumirá las obras de construcción.
Presidiendo la ceremonia de firma en la sede de la embajada del Reino en París, el ministro delegado encargado de la comunidad marroquí residente en el extranjero, Mohamed Ameur se felicitó del comienzo de la concretización de este proyecto.
Este Centro, destinado a una población a la vez francesa y marroquí, constituye “un patrimonio compartido” entre los dos países, explicó, destacando la necesidad de federar las energías y las inteligencias para acompañar a esta población en la búsqueda de sus orígenes y raíces.
Este proyecto forma parte de una serie de programas culturales iniciados por Marruecos a través del mundo, con el objetivo de acompañar la integración de las nuevas generaciones originarias de Marruecos, reforzar sus vínculos con el país y garantizar un esplendor a la cultura marroquí, recordó Ameur.
El embajador de Marruecos deseó que este Centro cultural sea un espacio de convergencia y de diálogo abierto sobre todas las comunidades de la ciudad.
Por su parte, Michel Vialay se dijo honrado por la elección de Marruecos, destacando que el Centro cultural marroquí será “un gran orgullo y una enorme ventaja” para Mantes-la-Jolie.