Durante esta entrevista, Amrani elogió la excelencia de las relaciones políticas e institucionales que unen Marruecos y Japón, subrayando que la visita de Estado efectuada por SM el Rey Mohammed VI en 2005 en Japón, la primera de su género de un Soberano marroquí en este país asiático, dio un impulso a una dinámica inédita a estas relaciones marcadas por la amistad y el acuerdo mutuo, indica, hoy lunes, un comunicado de este departamento.
Amrani expresó también la plena disposición de Marruecos a reforzar y profundizar más todavía las consultaciones regulares y los intercambios de los puntos de vista con Japón sobre las principales cuestiones regionales e internacionales, especialmente el proceso de paz en Oriente Medio y la situación en el Magreb.
En cuanto a la importancia de la ayuda al desarrollo de Japón, segundo donante de asistencia a Marruecos, Amrani afirmó que esta ayuda es un apoyo valioso a la puesta en marcha de los proyectos inscritos en el marco de la iniciativa nacional para el desarrollo humano (INDH), lanzada por SM el Rey como enfoque innovador y participativo para la creación de puestos de empleo y la promoción del crecimiento.
Amrani también puso de relieve los esfuerzos innegables desplegados por Japón a través de la Conferencia Internacional de Tokio sobre el Desarrollo de África (TICAD) para contribuir a la realización de los objetivos del milenio para el desarrollo (OMD) de los países africanos y al reforzamiento de la cooperación afro-asiática.
Tras recordar la participación activa de Marruecos en la primera edición del foro de cooperación marroquí-japonés celebrado en noviembre del 2009 en Tokio, destacó las nuevas perspectivas de partenariado entre ambos países en los dominios de las energías renovables, medio ambiente y gestión del agua.
Por su parte, Takemasa se congratuló por la regularidad del diálogo político y de la calidad de las relaciones entre los dos países, antes de subrayar las realizaciones de Marruecos en varios sectores de la economía.
El responsable japonés también destacó el interés que dan los círculos de negocios y los inversores japoneses a los sectores prometedores de desarrollo en los que Marruecos esta plenamente invertido.
Igualmente, apreció el espíritu que anima las relaciones entre los dos países a nivel multilateral en el seno de Naciones Unidas y en los foros internacionales especialmente sobre las cuestiones de interés común.