"Toda tentativa, toda acción, incluso toda reflexión de dimisión desarrollista debe tener al Hombre como elemento fundamental", afirmó el secretario de Estado, en su intervención en el marco de un debate consecutivo a una ponencia sobre la pobreza en las Islas Comores.
El responsable marroquí explicó que si la INDH "es hoy en día una obra con éxito, es gracias a la voluntad de SM el Rey Mohammed VI que la ha concebido no como un proyecto coyuntural o un programa circunstancial, sino como una obra continuamente abierta, llevada a cabo a través de una política creativa que enlaza ambición, realismo y eficacia, y concretizada en proyectos tangibles, concluidos e integrados”.
La INDH es también parte de una « visión global de la edificación de un Estado moderno que se pone al servicio de la dignidad del individuo y del grupo » basada en la planificación, con operaciones elaboradas según un planning estratégico, mediante un diagnóstico preciso y la edificación clara de objetivos”, prosiguió Ouzzine.
Se trata también, agregó el secretario de Estado, de adoptar un enfoque participativo en el que se adhieran las instancias electas, las autoridades locales y los actores de la sociedad civil, asegurando, al mismo tiempo, la cohesión entre los programas sectoriales y los de las colectividades locales.
Por otra parte, ni los programas sectoriales, ni los planes de desarrollo económico y social de las colectividades territoriales son sustituidos por la INDH, subrayó Ouzinne, explicando que se presenta, antes de todo, como más relacionada con el Hombre y que aporta, al mismo tiempo, recursos financieros suplementarios destinados a las actividades generadoras de ingresos, al acceso a los equipamientos e infraestructuras sociales y al apoyo de las actividades de acción social, cultural y deportiva.
"En este contexto, es una guerra declarada que la INDH emprende sin merced contra la pobreza, la precariedad y la exclusión", concluyó Mohammed Ouzzine.