El Ministerio nota, en un comunicado, que los escritos de los medios de comunicación españoles intentaron, de una manera tendenciosa y deshonesta, establecer una relación entre las declaraciones del ministro de Asuntos Exteriores y Cooperación sobre el comportamiento de una cierta prensa española sobre el tema del conflicto artificial sobre la integridad territorial del Reino y los desarrollos de la situación en las provincias del sur recuperadas, de una parte, y las heridas que habrían sufrido dos periodistas españoles que asistieron a las peripecias de este proceso, de otra parte.
No se trataba más que de un vivo intercambio de altercaciones entre ciudadanos que defendían la integridad territorial y separatistas conocidos por su connivencia con el extranjero, destaca la misma fuente.
Según unos datos obtenidos por sus servicios competentes, el ministerio precisa que los dos periodistas concernidos violaron concientemente los procedimientos jurídicos y administrativos en vigor. En este sentido, el enviado de la radio “Cadena Ser” no disponía de la acreditación legal para ejercer su profesión en Marruecos, mientras que el corresponsal de la TVE no ha obtenido la autorización de filmar que normalmente el Centro Cinematográfico marroquí concede a las cadenas extranjeras, por autorización escrita del ministro de Comunicación.
Este hecho “denota una violación flagrante de la Ley marroquí por parte de los periodistas españoles”, hace observar el ministerio, que reafirma su gran preocupación por reunir todas las condiciones propicias para facilitar el trabajo de los representantes y de los enviados de los medios de comunicaciones extranjeros durante el cumplimiento de su deber periodístico sobre el territorio nacional, incluida la coordinación con las autoridades competentes, con el fin de velar por su seguridad y su integridad física.
La intervención de los servicios de seguridad en el momento de los hechos ha permitido contener la situación y evitar todo resbalón o desarrollo nefasto, prosigue el comunicado, asegurando que las fricciones registradas provocaron tensiones y provocaciones causadas, de una manera habitual y sistemática, por los elementos separatistas, sin omitir su execrable obstinación a implicar a periodistas extranjeros en estos hecho.
El ministro expresa, de este hecho, su rechazo de las tentativas de algunas partes de usar con premeditación este incidente fortuito para la presentación de datos erróneos sobre la actitud de Marruecos respecto a los medios de comunicación extranjeros.
Esta actitud fue siempre fundada sobre el respecto de honestidad y de la primacía de la Ley, subraya el comunicado, deplorando la voluntad de algunas partes de alterar la realidad y de atacar a la imagen de Marruecos como país de apertura, de emancipación y de libertad de opinión y de expresión, tal y como lo testimonia el gran número de publicaciones extranjeras y árabes distribuidas libremente en el Reino, además de la acreditación por el ministerio de más de 120 periodistas extranjeros de diferentes nacionalidades y la concesión anualmente de unas 800 autorizaciones de filmar para establecimientos mediáticos extranjeros (cadenas, agencias de prensa, compañías de producción).
Permaniciendo apegado a la protección de la libertad de prensa, el ministerio llama, de igual modo y con la misma firmeza, a los corresponsales acreditados en Marruecos a respetar totalmente las reglas jurídicas y organizacionales en vigor, como es el caso en todos los países civilizados.