Preguntado por la cadena de televisión "France24", después del discurso real sobre las medidas anunciadas por el soberano, Naciri indicó que "estamos ante una construcción nueva, un enfoque nuevo y una concepción nueva del Estado".
"Creo que la nueva constitución ha sido extremadamente audaz en un reparto que concede al Primer ministro, que se llamará jefe de Gobierno, prerrogativas extremadamente importantes como disolver la Cámara de los representantes (Cámara baja), con el poder de nombrar en los empleos superiores", dijo.
En cuanto a una pregunta sobre de la tenencia por el Rey de títulos de jefe de Estado, de jefe del ejército y del comendador de los creyentes, Naciri hizo notar que "¿en un país como Gran Bretaña, no es la Reina la jefa de la Iglesia Anglicana?" Y se preguntó si "¿un jefe de Estado no debería ser el jefe del ejército?".
"Pienso que estamos ante prerrogativas completamente naturales para un jefe de Estado, y estamos ante una monarquía que es secular, que se basa en fundamentos religiosos" y "no hay que ofenderse de ello", insistió
En respuesta a una pregunta sobre el papel del movimiento 20 de febrero en la "creación de estos cambios", el ministro afirmó que "es verdad que (este movimiento) dio un impulso acelerador, es un hecho que reconocemos, y de que no podemos ofendernos de ninguna manera, pero ahora no podemos hacer arrancar la historia de Marruecos el 20 de febrero".
El ministro añadió que "el 20 de febrero forma parte de nuestra historia, lo asumimos plenamente, pero es evidente que estamos en una continuación histórica mayor, y el Rey se compenetra perfectamente con los sentimientos más profundos de la sociedad".
"En todo caso la reforma constitucional estaba inscrita en los genes históricos y las políticas del país. Después de 11 años del reinado era evidente que el Rey Mohammed VI necesitaba una constitución que lleva de modo más voluntarista su huella y su propia personalidad. No olvide que Marruecos está comprometido en un proceso de reforma desde el 1999", concluyó Naciri.