Este encuentro, marcado por la participación, entre otras personalidades, del Consejero especial del presidente francés, jefe de la misión interministerial, “Unión para el Mediterráneo” (UPM), Henri Guaino, y del secretario general de la UPM, Ahmed Masa'deh, se inscribe en el marco de la 3ª edición del coloquio internacional “Nuevo Mundo Nuevo Capitalismo”.
El coloquio que se ha abierto el jueves, en presencia de eminentes personalidades francesas y extranjeras del mundo económico, político y de los medios de comunicación, se organiza por iniciativa del ministro francés de Industria, Eric Besson, con el fin de emprender “una reflexión colectiva” para “alimentar la presidencia francesa del G8/G20”.
Los iniciadores estiman que una reflexión sobre los retos del crecimiento en la cuenca del mediterráneo se impone en este marco, debido al “potencial económico regional considerable” que representa.
El dinamismo de su población, que deberá alcanzar 500 millones de habitantes en 2025, sus riquezas naturales y la proximidad sur/sur y norte/sur de los Estados deben ser un factor de crecimiento natural, según los mismos que lamentan sin embargo el impacto de los factores políticos y diplomáticos que hacen que el proceso sea complejo.
En una mundialización que refuerza los espacios regionales como lugar de intercambios y de regulaciones, la construcción de un espacio euro-mediterráneo, “ayer a través del proceso de Barcelona, hoy con la Unión para el Mediterráneo”, se anuncia como “una etapa casi evidente de una historia milenaria”, señalan.
En este contexto, los participantes en esta mesa redonda se aplican a identificar los nuevos partenariados en el Mediterráneo para “liberar el crecimiento de la región” y examinar los medios para transformar “el círculo vicioso donde el político inhibe lo económico en un círculo virtuoso donde interactúan la estabilidad, el crecimiento y la prosperidad compartidos”.
Esta mesa redonda fue precedida por dos otras, que trataron respectivamente “las políticas económicas para el mundo en el futuro” y la “reforma del sistema monetario internacional”.
En la sesión de apertura del coloquio, el jefe del gobierno francés, François Fillon, subrayó la importancia de estos encuentros para preparar la presidencia francesa del G8/G20, centrada en tres grandes obras: la reforma del sistema monetario internacional, la volatilidad de los precios de las materias primas y la gobernanza mundial.
En lo que atañe a la reforma del sistema monetario internacional, la ministra francesa de Economía, Christine Lagarde, indicó que el objetivo es llegar a un sistema “equilibrado, estable y transparente”, asegurando la protección de “sus miembros más vulnerables”.
La misma subrayó, a este respecto, la necesidad de la coordinación de las políticas económicas, especialmente en materia de cambio, y de la diversificación de las riquezas.