Con este motivo, Taïb Fassi Fihri recordó que "la contribución de Marruecos es de naturaleza estrictamente humanitaria, con el fin de asistir al pueblo libio hermano en las circunstancias difíciles y dramáticas que atraviesa", indica un comunicado del ministerio de Asuntos Exteriores y Cooperación.
"Esta contribución se inscribe, también, en el marco de los esfuerzos de la comunidad internacional para una solución política a la crisis, conforme a las aspiraciones legítimas del pueblo libio hermano y en aplicación de la resolución 1973 del Consejo de Seguridad", añade la misma fuente.
Durante esta conferencia, el ministro llamó, particularmente, al establecimiento de "un alto el fuego inmediato, efectivo, creíble y verificable internacionalmente para poner fin a la violencia y a los sufrimientos de la población civil".
El titular de Exteriores insistió, también, en la necesidad de que los esfuerzos de la comunidad internacional se desplieguen en el marco de "la convergencia, la coherencia, la coordinación y la complementariedad con vistas a una acción eficiente, al servicio del pueblo libio y de sus aspiraciones legítimas a una transición democrática".
A este respecto, Taïb Fassi Fihri se felicitó por la celebración, el jueves en el Cairo, de la reunión de las agencias internacionales y regionales concernidas por la crisis libia.
Además de los países occidentales, varios países árabes (Emiratos Árabes Unidos, Kuwait, Bahrein, Jordania y Líbano), así como el secretario general de la ONU, Ban Ki Moon, los altos representantes de la Liga árabe y de la OCI y el presidente de la Comisión de la Unión Africana, Jean Ping, participaron en esta reunión.
Una delegación del Consejo nacional de transición libio participó igualmente en esta conferencia.