Al presentar la experiencia marroquí, Loulichki destacó los esfuerzos desplegados por Marruecos, bajo la impulsión de SM el Rey Mohammed VI, para arreglar el dossier de las violaciones del pasado de los derechos humanos y poner en marcha un marco global propicio a la emergencia de una democrática participativa para sentar las bases del Estado de derecho y de la consagración de los derechos humanos.
Igualmente, el embajador puso el acento sobre la importancia que da Marruecos, por una parte, a la apropiación efectiva de los procesos de reformas por los poderes públicos, las colectividades locales, la sociedad civil y los ciudadanos, y, por otra parte, a la promoción de partenariados fructíferos y duraderos con los actores regionales e internacionales activos en la promoción del Estado de derecho.
A este propósito, Loulichki, y con el objetivo de destacar la realidad de las reformas emprendidas por Marruecos, dio una presentación detallada, básicamente sobre el proceso que desembocó en la adopción de la revisión de la Moudawana y el lanzamiento y la puesta en marcha de la Iniciativa Nacional del Desarrollo Humano, como ejemplos concretos de varias obras de reformas estructurantes para sentar una sociedad democrática y moderna.