Interviniendo en una reunión de la comisión de Asuntos Exteriores, Defensa Nacional y Asuntos Islámicos en la Cámara de los Representantes (cámara baja), dedicada al examen de las últimas evoluciones de la causa nacional, el ministro recordó que la delegación marroquí en la última sesión de las conversaciones informales, celebrada en Manhasset, indicó claramente que las otras partes no están dispuestas a llegar a un compromiso o a desplegar los esfuerzos necesarios para alcanzar un arreglo político aceptable por todas las partes.
En ausencia de estos dos elementos, las posibilidades de éxito de estas negociaciones permanecen débiles, incluso inexistentes, dijo el ministro.
La delegación marroquí, precisó Fihri, afirmó durante estas conversaciones que las otras partes no están dispuestas a sobrepasar la presente situación y no tienen la misma visión sobre el contexto y el coste de la prolongación de esta situación, ni la menor convicción que el arreglo de este problema es mucho mejor que su perpetuación.
La delegación marroquí, dijo el ministro, recalcó que esta tesis anquilosada no es en realidad sino una simple escapatoria para no llegar a una solución definitiva y consensual a este conflicto, que sólo generó divisiones, desgarros familiares y atroces tragedias humanas desde más de tres décadas, privando la región del Magreb árabe de las oportunidades de integración económica y de desarrollo común.
Respecto al desmantelamiento del campo de Gdeim Izik y de los acontecimientos de Laayun, el ministro de Asuntos Exteriores y Cooperación subrayó que se presentaron argumentos y pruebas irrefutables para poner al descubierto las mentiras divulgadas por los adversarios, antes, durante y después de este desmantelamiento, y sus tentativas de hacer valer expresiones inadmisibles bajo cualquier punto de vista, como el hecho de hablar de "actos bárbaros" y "prácticas de tortura".
En cuanto a las dos próximas rondas de conversaciones informales, programadas
para enero y marzo del 2011, Fassi Fihri indicó que este calendario establece a un plazo de las negociaciones, lo que constituye una oportunidad para debatir la propuesta de autonomía, confirmar su pertinencia y valorizar mejor el nuevo enfoque de negociación.