Durante esta reunión copresidida por el ministro turco de Asuntos Exteriores, Ahmet Davotoglu, y su homólogo de Finlandia, Erkki Tuomioja, Fassi Fihri indicó que conviene reforzar "cualitativamente el papel de la ONU en la mediación, habida cuenta la legitimidad y la universalidad que caracterizan la acción diplomática multilateral".
"Los esfuerzos del Secretario general de las Naciones Unidas que van en el sentido de la mejora de sus buenos oficios y hacia un papel más grande para la diplomacia preventiva son dignos de alabar" subrayó.
A este respecto, Fassi Fihri señaló que la coyuntura internacional exige la elaboración de una "Agenda para la Mediación" que dependa de una mejor coordinación de los esfuerzos internacionales y la "democratización de la práctica de la mediación" a través de una mayor apertura hacia las sociedades civiles.
El ministro se dijo también convencido que el refuerzo de las capacidades en el dominio de la mediación depende de la emergencia y la formación de una nueva generación de mediadores llamados a sacar provecho de la experiencia rica adquirida por mediadores internacionales reconocidos.
También participaron en esta reunión, el Presidente de la Asamblea general de las Naciones Unidas, los Secretarios generales de la Liga Árabe y de la Organización de la Cooperación Islámica y los Ministros de Asuntos Exteriores de Suecia, Indonesia, Noruega, de Irlanda, Bélgica, y de Tanzania.