En una entrevista publicada por el diario "Al Alam" en su edición del fin de semana, el mismo reveló que la filosofía del regreso a la madre-patria "es una revolución que se desarrolla" en los campos de Tinduf, notando que su decisión de volver a la tierra de los padres "fue un paso hacia la luz de la verdad" y "una salida del túnel de una falsa causa".
La decisión "crucial" de abandonar una causa "falsa" lo convirtió en un defensor "de una causa justa", dijo, notando que su mayor preocupación es de aquí en adelante "salvar a sus niños, sus allegados y a todos los secuestrados de los campos de la hipnosis que les impone el polisario".
Las penosas condiciones de vida y del largo secuestro, desde más de tres décadas, hicieron sufrir a la población de los campos el "desconcierto, la amargura y la desesperación", lamentó, recordando que "el desplazamiento" de los hijos de las provincias del sur hacia los campos no era un acto de convicción sino el resultado de la propaganda y de las alegaciones divulgadas por el polisario.