En una declaración a la MAP al cabo de una reunión de dos días de la AP-UPM, Radi, que accedió a la presidencia de esta asamblea por un periodo de un año, subrayó el papel que incumbe a esta última jugar para ayudar a la región a recuperar su estabilidad y su serenidad en el respeto de las aspiraciones de sus poblaciones.
El presidente de la Cámara de Representante insistió, a este respecto, en la necesidad, hoy más que nunca, de velar por el reforzamiento de la cooperación entre los países de las dos orillas del Mediterráneo a través del relanzamiento de la puesta en marcha de los programas de cooperación existentes y el establecimiento de futuros partenariados.
Radi, que fue nombrado hoy viernes en Roma, “por un periodo transitorio”, al frente de la Asamblea Parlamentaria del Mediterráneo (APM), estimó particularmente necesario el relanzamiento del proyecto de creación del Banco Euro-mediterráneo de Desarrollo.
Interviniendo durante la VII reunión de la Asamblea Parlamentaria de la UPM, Radi había expresado también su solidaridad con los pueblos tunecino, egipcio y libio, observando que sus “principales reivindicaciones son la democracia, la libertad, el Estado de derecho, la justicia social y la garantía de la dignidad”.