En vez de hacerse eco de las buenas relaciones entre Marruecos y España y contribuir a bajar la tensión que puede surgir, de vez en cuando, entre países vecinos, algunos medios de comunicación españoles no hacen sino "torcer la realidad de Marruecos y del diferendo regional con respecto al Sahara marroquí", lamentó Fassi Fihri, en una rueda de prensa conjunta, miércoles en Madrid, con la nueva ministra española de Asuntos Exteriores, Trinidad Jimenez.
"Marruecos evoluciona, se transforma, progresa y adopta valores modernos. Pero es un Marruecos que algunos medios de comunicación españoles se niegan a ver”, se indignó Fassi Fihri quien se preguntó por esta voluntad deliberada de algunos medios de comunicación españoles de engañar a la opinión pública española.
“De tanto no leer sino cosas negativas y deformadas sobre Marruecos y sobre el diferendo regional con respecto al Sahara, se tiene derecho a plantearse algunas preguntas”.
Los medios de comunicación españoles sólo ven “desgraciadamente las cosas negativas y deformadas de Marruecos, sin apreciar los cambios que están produciéndose en el Reino”, dijo.
El ministro llamó la atención, en “un gesto plena franqueza”, sobre “los excesos de algunos supuestos especialistas en las cuestiones del Magreb o el Sahara, que confunden entre sus deseos y la realidad”.
Acusó también a algunos periodistas españoles de cometer errores por falta de conocimiento sobre la cuestión del Sahara y presentar falsas verdades sobre la cuestión.
Fassi Fihri criticó también el tratamiento de algunos medios de comunicación españoles al campamento de tiendas montadas alrededor de Laayun por algunos ciudadanos para expresar reivindicaciones puramente sociales, “un tratamiento pleno de desinformación”, aseguró.
Los medios de comunicación españoles han preferido pasar en silencio el hecho de que Marruecos haya optado por el diálogo para resolver este problema, un diálogo que entra en el marco de los principios del nuevo Marruecos que se transforma y evoluciona.
Igualmente, han elegido la desinformación dando incluso cifras erróneas del número de personas presentes en el campo y hablando de un verdadero sitio impuesto por las autoridades marroquíes a este campamento, que está siendo abastecido en agua y alimentos y en el que la gente puede entrar y salir libremente, indicó.
Estas tiendas plantadas en las afueras de la ciudad de Laayún son la expresión de unas reivindicaciones puramente sociales, similares a otras formas de expresiones reivindicativas en varias democracias, subrayó Fassi Fihri, destacando que este campamento, que es por otra parte un acto ilegal de agrupación sin autorización, es tolerado por las autoridades marroquíes que lo manejan por el diálogo.
“Marruecos cree en las virtudes del diálogo y creemos que estas reivindicaciones merecen ser examinadas”, dijo, “pero esto, no lo veo en ningún medio de comunicación español”, lamentó el ministro.
Dando otro ejemplo del tratamiento desequilibrado de los medios de comunicación españoles de todo lo relativo a Marruecos y a la cuestión del Sahara, Fassi Fihri expresó su sorpresa por no ver “ninguna cubertura, ninguna conmoción, ninguna movilización en la prensa española por el secuestro de Mustapha Salma Ould Sidi Mouloud, por las milicias del polisario, ni por el paradero de una persona que se expresó a favor de la iniciativa de autonomía marroquí”.
El ministro se preguntó también por las razones que hacen que algunos medios de comunicación españoles no se hagan nunca eco de la situación única vivida en los campos de Tinduf, “el único campo de refugiados del mundo al que se le prohíbe la entrada al ACNUR para poder organizar un censo de la población y entrevistar, individualmente y sin restricciones, a estas personas sobre su deseo de quedarse en estos campos o volver con los suyos a Marruecos”.
"Pero esta situación no parece conmover una determinada prensa española”, lamentó.