" Es en esta perspectiva que Marruecos se ha identificado desde hace mucho tiempo para decir al mundo entero el mensaje sereno y responsable de un país que ha elegido afinazar su unidad en la riqueza de todas sus historias ", subrayó Azoulay ante el Foro de Río de Janeiro, cuyos trabajos fueron clausurados, ayer sábado en esta ciudad de Brasil.
Expresándose en su calidad de presidente de la Fundación Anna Lindh y miembro del Grupo de Alto nivel de las Naciones Unidas de la Alianza de las civilizaciones, Azoulay resaltó la especificidad y la modernidad del proyecto de sociedad marroquí, durante la celebración de una mesa-ronda animada por el redactor jefe de Al Jazeera Internacional, Riz Khan en la cual participaron, el ministro turco de los Asuntos Exteriores, Ahmet Davutoglu, el secretario general de la Organización de los Estados americanos (OEA), José Miguel Insulza, y el secretario general de la Organización para la Seguridad en Europa (OSCE), Marc Brichambaut.
El viernes, el Consejero de SM el Rey había participado en la sesión organizada sobre la Islamofobia en Occidente, subrayando que " el mundo occidental necesita hoy más que nunca una lectura serena, revisada y corregida de su relación con el Islam».
Interviniendo junto con el secretario general de la Organización de la Conferencia Islámica (OCI), Ekmeleddine Ihsanoglu, el director general de la UNESCO, Irina Bukova, y del alto representante de las Naciones Unidas para la Alianza de las civilizaciones, Jorge Sampaio, Azoulay destacó que "en Oriente Medio y en otros lugares, los conflictos que fragilizan la paz en el mundo no son conflictos religiosos o culturales, sino políticos y requieren respuestas políticas».
Con anterioridad, Azoulay había participado en una sesión especial dedicada al " Informe Anna Lindh sobre las Tendencias Interculturales", un estudio que comprende la primera encuesta de opiniones sobre las tendencias y valores interculturales, realizado a nivel de 43 países de la Unión por el Mediterráneo (UpM).