Interviniendo durante la sesión de las preguntas orales, hoy martes en la Cámara de Consejeros (senado), el ministro indicó que el gobierno vela por preservar los derechos y los logros de los marroquíes establecidos en España.
La cuestión de la inmigración es muy sensible debido a su estrecha relación con políticas globalmente vinculadas con la seguridad por una parte, y con las condiciones económicas, por otra parte, particularmente para España que experimenta importantes flujos migratorios y registra, cada vez más, tasas de desempleo bastante elevadas de casi 20% entre los emigrantes, explicó Fassi Fihri en su respuesta leída en su nombre por el Secretario de Estado para Asuntos Exteriores, Mohamed Ouzzine.
En lo que se refiere al visado, ninguna nueva medida clara en la materia se ha decidido, subrayó Fassi Fihri, notando que se trata de una cuestión de soberanía que no responde a ninguna norma.
Además, el ministro indicó que durante los encuentros oficiales, las reuniones de las comisiones mixtas, o las manifestaciones internacionales, el ministerio llama a España a incitar sus servicios consulares a tratar con flexibilidad las solicitudes de visado presentadas por los ciudadanos marroquíes.
Marruecos ha llamado siempre a un tratamiento global del fenómeno de la inmigración en todas sus dimensiones, dijo.
La nueva ley española sobre la inmigración, que entró en vigor en diciembre de 2009, consiste esencialmente en la prolongación de la duración de retención administrativa de 40 a 60 días para los que infringen el estatuto de residencia, la limitación del derecho a la reagrupación familiar y el endurecimiento de control y las sanciones hacia patronos que emplean a inmigrantes clandestinos.