Respondiendo al embajador argelino en la 17° sesión del Consejo de los derechos humanos (CDH) de la ONU, Hilale destacó que, una vez más, el diplomático argelino vuelve a repetir sus mismas diatribas sobre los derechos humanos en Marruecos, intentando desviar la atención de la comunidad internacional sobre las violaciones de los derechos humanos en su propio país.
Al contrario, este último, se interesaría, más bien, por escuchar las respuestas del embajador de Argelia a los clamores de sus poblaciones, a los ponentes especiales y mecanismos de la ONU y de las inquietudes de las ONGs internacionales sobre las violaciones de los derechos humanos en su propio país, añadió el diplomático marroquí.
Mientras que Marruecos prosigue serenamente sus reformas bajo el impulso valiente de SM el Rey, dijo, Argelia siguió, según el informe de HRW del 2011, "conociendo violaciones generalizadas de los derechos humanos".
Hilale igualmente dijo que Argelia continua, según los informes de Amnistía International y HRW, cerrando su territorio a las ONGs internacionales mientras que estos últimos acceden, libremente, a todas las regiones de Marruecos y publican sus informes desde Rabat.
El embajador añadió que en el momento en que Marruecos reforzó su arquitectura institucional de los derechos humanos, con la creación del Consejo nacional de los derechos humanos, la creación del Mediador y la delegación interministerial encargada de la coordinación de la acción del Gobierno en materia de derechos humanos, Argelia continua, según el informe especial de Amnistía Internacional de mayo pasado, a prohibir las manifestaciones pacíficas y a impedir las poblaciones a expresar su anhelo a reformas democráticas.
Hilale señaló también que Argelia continua, en violación de sus responsabilidades internacionales debido a su estatuto de país huésped, a prohibir en los campos de Tinduf, toda libertad de movimiento, de expresión o de asociación, citando el caso del militante saharaui Mustapha Salma Ould Sidi Mouloud, que fue arrestado en el territorio argelino, maltratado, y después exiliado y prohibido de reunirse con su familia en los campos de Tinduf, por el "crimen" de apoyar a la Iniciativa de autonomía para el Sahara marroquí.