Durante una rueda de prensa celebrada al cabo del consejo de gobierno, Naciri afirmó que Marruecos, que había seguido con simpatía la transformación de la sociedad y del sistema político libio, está dispuesto a aportar, a petición de las nuevas autoridades de Trípoli, " todo el apoyo del que es capaz".
Indiscutiblemente, el espacio magrebí, que conoce un proceso de dimensión geopolítica, está transformándose de arriba abajo " después de la caída del régimen del coronel Kadhafi, dijo.
"El enfoque global iniciado por los nuevos responsables libios se caracteriza por un alto espíritu de responsabilidad y por un sentimiento que toman la medida de la nueva situación que atraviesa no sólo Libia, sino que todo el espacio magrebí ", añadió el ministro.
Para Naciri, " es evidente que un cierto número de países del Norte del Mediterráneo, entre ellos Francia, que fue en la primera línea en el proceso del cambio en Libia, va a encontrarse en un posicionamiento geopolítico nuevo".
Sobre la cuestión del Sahara, "hay que esperarse a grandes cambios", indicó el ministro, considerado que "incluso antes de la caída del régimen libio, unas señales de un inicio de transformación geoestratégica en la región aparecían, particularmente, en la manera en la que la opinión pública y la comunidad internacionales y las grandes potencias percibían el papel específico de Marruecos".
En el mismo sentido, evocó " el tratamiento más que favorable que ha sido concedido al único elemento innovador sobre la cuestión de Sahara desde la guerra fría, a saber el plan de autonomía presentado por Marruecos que ha sido percibido de modo muy positivo y con una consideración innegable como enfoque más serio para salir del impasse".
Este estado de hecho "está consolidado hoy por la salida de uno de los principales proveedores de fondos y de uno de los principales padrinos de la creación del polisario ", dijo el ministro, considerando que " el tratamiento geopolítico del Sahara está en vísperas de un gran cambio".