Interviniendo en una reunión de la comisión de Asuntos Exteriores, Defensa Nacional y Asuntos islámicos de la cámara de los representantes, dedicada al examen de las últimas evoluciones de la causa nacional y a las repercusiones sobre Marruecos de los acontecimientos que vive el mundo árabe, el ministro indicó que la diplomacia oficial mantuvo el contacto directo con las instancias de la ONU, en particular con el secretario general y su enviado personal, por medio de encuentros directos y cartas de aclaración respecto a todos los aspectos de la causa nacional, saludando a este respecto, la movilización y los esfuerzos de la cámara de los representantes y de los partidos políticos, en el marco de un programa bien elaborado en perspectiva de la fecha del 14 de abril.
El ministro subrayó que las concertaciones continuas con los miembros del consejo de seguridad, el secretario general y su enviado personal, se centraron en la necesidad de dinamizar el proceso de negociaciones sobre bases renovadas, y esto con el fin de prevenir este proceso de todo resbalón, además de la importancia particular concedida a los mecanismos nacionales de los derechos humanos, establecidos por SM el Rey Mohammed VI, y que valieron a Marruecos la consideración por parte de potencias internacionales influyentes.
El ministro reveló, por otra parte, que la constitucionalización de la regionalización avanzada, que concernirá, en primer lugar, a las provincias del sur del Reino, como señal de buena voluntad de Marruecos y de su firme determinación a ir adelante en el proceso de autonomía, fue un elemento determinante en el refuerzo de la capacidad de negociaciones de Marruecos respecto a la cuestión nacional.
Fassi Fihri afirmó, a este respecto, que la legitimidad de la posición del Reino se reforzó indudablemente frente al retroceso registrado por la tesis de los adversarios tras el apoyo de la comunidad internacional a la iniciativa marroquí de autonomía, a sus sólidos fundamentos jurídicos y la convergencia de sus principios con la práctica de la ONU y los valores democráticos.
Asimismo, la legitimidad de la posición marroquí, añadió el ministro, procede de la convicción cada vez más fuerte de la inanidad del proceso del referéndum con opciones múltiples y de que la autodeterminación no pasa necesariamente por esta vía.
El mismo recordó la retirada por treinta países, en su mayoría africanos, de su reconocimiento de la fantasmal república, durante la última década, y esto en armonía con los esfuerzos diplomáticos marroquíes, tanto a nivel gubernamental, como a nivel del conjunto de las potencialidades de la diplomacia paralela particularmente parlamentaria y sindical.
A medida que Marruecos realiza logros en un clima marcado por las maniobras de los adversarios que recurren a medios materiales, políticos y mediáticos considerables, particularmente por parte de Argelia, el Reino está llamado a dar prueba de más vigilancia y movilización y de apoyo del frente interior "cuyo impacto cierto, a nivel exterior respecto a esta cuestión crucial, conoce todo el mundo".
El ministro recordó, con esta ocasión, la disposición de Marruecos a proseguir su cooperación con el secretario general y su enviado personal, con el fin de llegar a una solución definitiva y consensual, sobre base la iniciativa marroquí.
También insistió en la disposición de Marruecos a cooperar con los países de la región en el marco de una voluntad sincera de reactivar la Unión del Magreb árabe.
Tratándose de la normalización de las relaciones entre Marruecos y Argelia, Fassi Fihri afirmó que el Reino se mostró receptivo al llamamiento del enviado personal del SG de la ONU para el establecimiento de una metodología de normalización de las relaciones entre ambos países, como paso importante de facilitar la llegada a una solución definitiva y consensual del dosier del Sahara.
A este respecto, el ministro manifestó la disponibilidad de Marruecos a aceptar toda propuesta practica que se inscriba en este paso, saludando el comienzo de intercambios de visitas sectoriales entre responsables gubernamentales de ambos países.
Fassi Fihri expresó el deseo de que el país vecino contribuya en la medida de sus responsabilidades políticas, jurídicas y éticas, al impulso del proceso de negociaciones para llegar a la solución política, definitiva y consensual deseada.