Expresándose en una rueda de prensa, celebrada al cabo de esta reunión, Fassi Fihri indicó, a este respecto, que dicha resolución "ha consolidado los logros de las resoluciones precedentes y los ha reforzado mediante otras exigencias que responden a las aspiraciones de Marruecos y de la Comunidad internacional".
En efecto, añadió, "la resolución 1979 recordó la primacía de la iniciativa de autonomía como base de negociación habida cuenta de su carácter democrático, abierto al futuro y conforme a la legalidad internacional. Esta resolución también confirmó la apreciación por el Consejo de Seguridad de los esfuerzos desplegados por Marruecos desde el 2006, esfuerzos que se prosiguen con vistas a favorecer una solución consensual y respetuosa de la integridad territorial del Reino".
El ministro subrayó también que "el Consejo de Seguridad sigue, a través de la misma resolución, insistiendo en la centralidad de la negociación como única vía de arreglo de este diferendo, así como en el espíritu de compromiso y de realismo como parámetros ineludibles de estas negociaciones".
El titular de Exteriores puso también de relieve los aspectos nuevos de la resolución 1979. El ministro resaltó, en primer lugar, "el llamamiento del Consejo de Seguridad a Argelia para permitir el censo, por el ACNUR, de las poblaciones de los campos de Tinduf, y esto conforme a las obligaciones internacionales de este país, como parte a la Convención de 1951 sobre los refugiados".
A este respecto, el ministro recordó que "esta reivindicación persistente de Marruecos está destinada a arrojar luz sobre el número exacto de la población de los campos, y sobre las intenciones individuales en el marco de registros y de entrevistas individuales y del principio del regreso libremente consentido.El Consejo hizo suya esta reivindicación, poniendo así Argelia ante sus responsabilidades con respecto al derecho internacional humanitario".
En segundo lugar, Fassi Fihri llamó la atención sobre "el llamamiento hecho por el Consejo de Seguridad a los Estados de la región, y por lo tanto a Argelia, a comprometerse más vigorosamente en el proceso de negociación en curso y a cooperar con Marruecos para poner fin a este diferendo regional".
Respecto a los derechos humanos, Fassi Fihri consideró que "si la resolución 1979 ha interpelado Argelia como Estado territorial que alberga los campos de Tinduf y el polisario, que mantiene el embargo sobre las poblaciones de estos campos, se felicitó, en cambio, y acogió con satisfacción la creación por Marruecos del CNDH, incluida su representación regional en el Sahara marroquí".
Así, añadió, "si la Comunidad internacional reconoce y aprecia los compromisos de Marruecos y las medidas concretas y creíbles para ponerlas en marcha, ignora completamente las intenciones presentes y futuras de las otras Partes en este dominio.
El futuro próximo nos dirá si estas partes van a responder favorablemente al llamamiento del Consejo.
A este respecto, el ministro "se preguntó por el derecho aplicable en los campos de Tinduf y sobre el vacío jurídico que caracteriza la situación en estos campos, lo que deja la puerta abierta a todos los excesos y a todos abusos".
El ministro afirmó que "según el Derecho internacional, Argelia es el único responsable de lo que pasa sobre una parte de su territorio, en términos de violación de los derechos humanos".
Respondiendo a las preguntas de los representantes de los medios de comunicación internacionales, Fassi Fihri precisó que "las propuestas innovadoras, discutidas durante esta reunión, y relativas a la contribución de representantes legítimos de las poblaciones de la región del Sahara en busca de la solución política final y la cuestión del modo de gobernanza, cuya inclusión fue pedida por la delegación marroquí, están en perfecta armonía con la Iniciativa de autonomía, al igual que el tercer tema introducido en este marco, respecto a la consulta de la población para la validación del acuerdo aceptado".
En cuanto a la representación de las poblaciones y tras haber refutado la pretensión del polisario a representar a las poblaciones del Sahara, el ministro subrayó que "la legitimidad de la representación están íntimamente vinculada con la organización de elecciones libres efectuada regularmente a todos los niveles. Esta condición está dada en el Sahara marroquí. Es dudosa y discutida en los campos".
En cuanto al modo de gobernanza, el ministro subrayó que es "a base de la iniciativa de autonomía y del sistema de regionalización cuya puesta en marcha decidió recientemente acelerar SM el Rey Mohammed VI y darle una primera aplicación en la región del Sahara".
Al concluir, Fassi Fihri reiteró "la determinación de Marruecos a proseguir su compromiso activo con el Enviado personal para favorecer una solución política rápida que pueda respetar la soberanía de Marruecos y que permitiría así reactivar la construcción del Magreb, un Magreb estable, fuerte y económicamente integrado, en condiciones de superar los desafíos que le interpelan, particularmente en su vecindad subsahariana".