Explicando la gestión puesta en marcha por Marruecos, el Departamento de Estado nota, en su informe anual sobre las libertades religiosas en el mundo para el año 2010, la continuación del programa de formación de Murchidat, lanzado en 2006, con el fin "de promover la tolerancia religiosa y reforzar la participación de las mujeres en el campo religioso".
El documento recuerda, a este respecto, que desde su lanzamiento, este programa permitió la formación de más de 200 mujeres que obran hoy por la sensibilización de las mujeres, las jóvenes y los niños a sus derechos y particularmente a la planificación familiar.
Los esfuerzos de Marruecos para promover un Islam moderado son percibidos a través de la libertad de culto de que gozan "en la seguridad y sobre el conjunto del territorio" nacional los marroquíes de confesión judía, así como las comunidades cristianas extranjeras, señala por otra parte el informe.
Con el fin de fomentar el diálogo interreligioso, el documento nota también que el patrimonio judío cultural, artístico, científico y literario es enseñado en ciertas universidades marroquíes, citando como ejemplo la enseñanza del hebreo y de los estudios religiosos comparativos en el departamento de los estudios islámicos de la Universidad de Rabat.
Los estudios sobre el cristianismo y el judaísmo forman parte de los estudios teológicos universitarios, añade el informe en el mismo contexto.