“La cooperación regional, subregional e interregional desempeña un papel motor y precioso en la integración económica de los países del Sur. Su puesta en marcha es indispensable para maximizar las potencialidades y asegurar la estabilidad y la prosperidad compartida”, afirmó el embajador ante la Asamblea General de la ONU.
Loulichki expresaba durante un debate temático informal sobre “Las Naciones Unidas y la gobernanza mundial”, en presencia especialmente del Secretario General de las Naciones Unidas, Ban Ki-moon, el presidente de la Asamblea General, Joseph Deiss y el director general de la Organización Mundial del Comercio (OMC), Pascal Lamy.
En su intervención, el embajador de Marruecos evocó también la crisis financiera y económica de 2008 y sus efectos devastadores sobre el conjunto de la economía mundial, y también su imbricación con otras crisis, alimentaria y energética, y que pusieron en evidencia la urgencia de una acción más determinada a favor del fortalecimiento y la adaptación de la gobernanza económica mundial.
En efecto, añadió, una “gobernanza económica mundial reforzada debe tener como objetivo la instauración de un orden económico internacional equitativo y equilibrado basado en instituciones internacionales representativas, mecanismos eficaces de cooperación y de coordinación entre Estados y Organizaciones internacionales, así como procesos transparentes e inclusivos de toma de decisiones”.