En el marco de la lucha contra el extremismo violento, las autoridades marroquíes habían procedido, a principios de enero, al arresto de 27 individuos, incluido un miembro de Al-Qaida en el Magreb Islámico, recuerda la publicación estadounidense, añadiendo que este grupo planeaba perpetrar atentados terroristas en Marruecos.
Peor todavía, indica el autor del artículo Jennifer Rubin, esta red terrorista, encuadrada por marroquí vinculado a AQMI, "pretendía establecer una base de retaguardia en el país para sembrar el terror" en la región.
Citando un reciente artículo de New York Times, Rubin nota que el escondite de armas descubierto en Amgala se encuentra a unos 220 km de la ciudad Laayun, que había sido el pasado noviembre teatro de actos violentos por "bandas armadas contra las fuerzas marroquíes de seguridad matando a once agentes de la orden".
Los observadores, prosigue, habían manifestado entonces sus temores de que los acontecimientos de Laayun "constituyeran una apertura para Al-Qaida para que se asiente en la región y sembrar en la misma el caos".