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La historia de Marruecos se había enrequecido gracias a las influencias de muchas civilizaciones y culturas. La pluralidad de estas civilizaciones dio lugar a una diversidad arqueológica que se había traducido a lo largo del territorio marroquí en monumentos, edificios y vestigios.
Esta historia es primero la de establecimientos extranjeros en las zonas litorales. | De este modo, los finicios fundaron en el siglo VII a.J.C mostradores de comercio sobre la costa medierránea de Africa del Norte, Tánger... y sobre la costa atlántica, Mogador (Esauira), Salé, Lixus...
Los finicios, y luego los cartagineses, habían creado hogares marginales a lo largo de la costa marroquí y su civilización estaba vinculada con el mundo mediterráneo del cual fue importada.
Gracias a las excavaciones, se encontraron restos de muros de fundaciones y algunas cerámicas y sepulturas pero ningún edificio fue identificado.
En el siglo III a.J.C y después de la derrota de Cartago, el imperio romano controló la región de Africa del Norte en su conjunto y se instaló en ciudades que existían ya durante la época prerromana como Lixus o Volubilis, capital del imperio Moro bajo el reinado de Juba I, Juba II y de Ptolemé.
Con la llegada de la civilización musulmana, las dinastías reinantes se sucedieron. Así se multiplicaron los monumentos históricos para describir el resto de la historia de Marruecos hasta nuestros días.
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