En "la Declaración de Estambul" adoptada al término de una sesión extraordinaria del Comité ejecutivo de la UPMOCI, los presidentes y representantes de las instituciones legislativas de los países de la OCI reiteraron el apego del mundo musulmán a la cuestión de Al Qods Ach-charif (Jerusalén), a la protección y al respeto de la herencia común y a la preservación de la identidad de la ciudad santa.
Los participantes condenaron las amenazas israelíes contra la identidad de Al Qods, expresaron “su profunda preocupación” en cuanto a las tentativas que tienden a la judaización de la ciudad santa y condenaron las violaciones continuas de los sitios musulmanes y cristianos de Al Qods.
La “declaración de Estambul” llama al Consejo de Seguridad, así como las diferentes instancias de la ONU a “obligar Israel a poner fin a las violaciones de las normas de la legalidad internacional” y renunciar a sus amenazas de deportación contra miles de palestinos de Cisjordania y de Al Qods.
Los presidentes y representantes de los parlamentos de los países de la OCI advirtieron, por otra parte, de las repercusiones negativas de las “nuevas implantaciones de colonias judías en Al Qods” sobre la paz global en la región.
La sesión extraordinaria del comité ejecutivo ampliado de la UPMOCI reunió a los representantes de 28 parlamentos e instancias legislativas de los países de la OCI, entre ellos Marruecos, representado por una delegación encabezada por el presidente de la Cámara de los consejeros (senado), Mohamed Cheikh Biadillah.
En una alocución, pronunciada con este motivo, Biadillah había subrayado la plena adhesión de Marruecos, bajo la dirección de SM el Rey Mohammed VI, presidente del Comité Al-Qods, a los esfuerzos árabe-islámicos destinados a la protección de la ciudad santa, de su estatuto jurídico, así como de su sello civilizacional y espiritual.