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Discursos Reales

Mensaje de SM el Rey a la III Cumbre árabe-africana en Kuwait

 SM el Rey Mohammed VI dirigió un mensaje a los participantes de la III Cumbre árabe-africana, que se celebra el19 y 20 de noviembre en Kuwait y cuya lectura fue dada por Abdelilah Benkirane, jefe del gobierno.
 
He aquí el texto íntegro del mensaje:
 
 
 
 
"Loor a Dios Único,                                                                   la oración y el saludo sean sobre nuestro señor enviado de Dios, su familia y compañeros
 
 
 
Su Alteza el Jeque Sabah al Ahmad al Yabir al Sabah,
 
Majestades, Altezas, Excelencias,
 
 
         Nos complace, en primer lugar, expresar a Nuestro Hermano, Su Alteza el Jeque Sabah al Ahmad al Yabir al Sabah, Emir del Estado de Kuwait, Nuestros sinceros agradecimientos por la excelente acogida de esta importante cumbre, que celebra su tercera sesión, seguros de que va a contribuir en la creación de un nuevo espíritu de asociación árabe africana, sobre bases fuertes y claras, que permiten la concertación política y la cooperación e integración económicas entre nuestros dos agrupamientos regionales.
 
 
         Desde la celebración de la Segunda Cumbre Árabe Africana en 2010, el Reino de Marruecos se ha implicado plena y seriamente en el marco de un enfoque global para rehabilitar nuestro partenariado, dentro del respeto total de los elementos de soberanía y valores constantes nacionales de nuestros respectivos países. Por otra parte, ha obrado por reforzar su eficiente papel con el fin de facilitar las condiciones del éxito y perennidad de esta Cumbre, apoyando sus mecanismos y medios, para que nuestra Cumbre se convierta en un afluente importante de la cooperación árabe africana.
 
 
Majestades, Altezas, Excelencias,
 
 
         Los factores comunes que unen a los países de ambos agrupamientos les imponen, de manera espontánea, una unidad de filas y principios por fidelidad a la pertenencia cultural de nuestro patrimonio espiritual y civilizatorio. Efectivamente, nuestro encuentro de hoy, celebrado dentro de una coyuntura delicada que atraviesa nuestra región en particular, interpela en nosotros el espíritu de cohesión y solidaridad, más que en cualquier otro momento, con el fin de consolidar este partenariado natural y ofrecerle la posibilidad de hacer frente a los grandes retos inéditos, que todos conocemos en los distintos ámbitos, de la economía, la seguridad y el desarrollo, así como para acompañar los cambios que la coyuntura mundial impone.
 
 
         En este sentido, y particularmente cuando nos disponemos a celebrar el día mundial de la solidaridad con el pueblo palestino, no podemos sino resaltar la inamovible postura de los países africanos con respecto a esta justa causa. Así pues, estos países siempre han apoyado el derecho legítimo del pueblo palestino de recuperar todos sus territorios ocupados y establecer el Estado independiente con al Qods al-Sharif por capital; tal postura ha sido ratificada con ocasión de la votación de la condición de Estado observador no miembro de las Naciones Unidas.
 
 
         Así pues, al reiterar nuestro aferramiento a la Iniciativa de paz árabe, que consideramos como una opción estratégica para alcanzar un arreglo posible y aceptable para este conflicto, insistimos sobre la necesidad de que la comunidad internacional asuma sus responsabilidades, intimando a Israel a poner fin a la colonización ilegal que practica así como a sus actos provocativos, incitándola a responder positivamente a la nueva dinámica de las negociaciones en curso.
 
 
         Por otra parte, y en cuanto se refiere al drama vivido por el pueblo sirio hermano, cuya dramática y aterradora sangría, seguimos con profunda preocupación, particularmente por la caída de inocentes víctimas y por el hecho de afectar a mujeres y niños; el Reino de Marruecos no ha escatimado ningún esfuerzo para contribuir con sus socios árabes e internacionales a llevar a todas las partes hacia una transición política, en el seno del respeto de la integridad territorial y unidad nacional del país.
 
 
Majestades, Altezas, Excelencias,
 
 
         Nuestros países, desde el Atlántico hasta el Índico, y desde el Mediterráneo hasta el golfo de Guinea y la zona del África central, son objeto de amenazas sobre todo tras la pérdida de la inmunidad de sus fronteras contra las inestabilidades políticas y los retos securitarios, sin hablar de las consecuencias del cambio climático.
 
 
         Efectivamente, los focos de tensión van surgiendo en más de un lugar, particularmente cuando encuentran en la pobreza y precariedad un terreno fértil para la propagación de la piratería, el contrabando de armas y el tráfico de estupefacientes y personas; todo ello no ha hecho sino agravar el extremismo y el terrorismo así como la difusión de las ideologías oscurantistas, que sólo podrán ser combatidas y la expansión de su influencia limitada, a través de la conjunción de los esfuerzos y la movilización de los medios de defensa y lucha contra las mismas, con total determinación.
 
 
         En este contexto, cabe recordar, muy lamentablemente, que la región del Sahel y el Sahara se ha convertido en un terreno fértil para los grupos terroristas y extremistas, cosa que nos obliga a conjugar los esfuerzos a fin de protegerla y hacer de la misma un espacio de paz y prosperidad.
 
 
Con esta finalidad, se hace necesario disponer las condiciones necesarias para el establecimiento de una paz global en la zona y aportar la seguridad y estabilidad a sus habitantes, así como promover el desarrollo humano y sostenible. Tal objetivo sólo podrá ser alcanzado a través de una movilización general de todos los medios estratégicos de defensa y respuesta, así como disponiendo todos los elementos que favorecen el desarrollo global, lo que viene a instaurar la complementariedad necesaria entre seguridad y desarrollo.
 
 
En este sentido, consideramos que el marco ideal para responder a todas estas amenazas lo constituyen los agrupamientos regionales, especialmente el de los países del África occidental, en el que Marruecos ostenta la condición de miembro observador, así como el de los países del Sahel y el Sahara, cuya próxima cumbre se celebrará en el Reino de Marruecos.
 
Así pues, invitamos a la conjunción de todos los esfuerzos, a fin de desarrollar los mecanismos y medios de estos dos agrupamientos regionales, que permitan la realización de una integración regional eficiente.
 
No obstante, es de lamentar el estado de inercia institucional que atraviesa la Unión del Magreb Árabe, que hasta el día de hoy sigue sin desempeñar el papel que le corresponde tanto en lo político como en lo socioeconómico, a pesar de ser una zona lindante con la región del Sahel y el Sahara, lo que le expone a las mismas amenazas y desafíos. 
 
En este contexto, el Reino de Marruecos que constantemente ha defendido la soberanía del Estado de Malí, registra con total satisfacción el éxito de las elecciones presidenciales, transparentes y dignas de credibilidad, que han tenido lugar en este país hermano. En efecto, Marruecos expresa su compromiso de desplegar todos los esfuerzos a fin de apoyar la labor que está realizando con el fin de afianzar la paz, alcanzar la conciliación, consolidar sus constantes espirituales y religiosas y llevar a cabo la reconstrucción del país.
 
 
Majestades, Altezas, Excelencias,
 
Por su ubicación geográfica, Marruecos ha colocado el continente africano, una de sus profundidades más arraigadas, en el centro de su política exterior, obrando por fructificar sus relaciones y partenariados en el sentido de tender puentes de entendimiento y cooperación con sus hermanos africanos. El objetivo que pretende alcanzar no es otro sino materializar una ambición realista y promisoria para llevar a cabo proyectos diversos y compartidos, que abarquen los diferentes ámbitos vitales, apoyándose en las relaciones de sólida amistad y mutua confianza que unen los países árabes y los Estados africanos hermanos.
 
Desde esta perspectiva, el Reino de Marruecos ha realizado importantes avances en el ámbito de la cooperación con sus hermanos subsaharianos. En efecto, las numerosas visitas que Hemos efectuado a varios países africanos son la prueba de nuestro firme empeño de aportar una nueva dinámica a nuestras relaciones con estos países hermanos, a la vez que materializan el espíritu de cooperación Sur-Sur, especialmente en los ámbitos de desarrollo humano, la promoción de los intercambios comerciales y las inversiones.
 
         En este sentido, Marruecos ha realizado ambiciosos proyectos en numerosos ámbitos, particularmente en aquellos relacionados con las tecnologías de la información y comunicación y con el desarrollo humano. De igual modo, ha hecho que estos países sean partícipes de sus conocimientos y experiencias así como de su enseñanza universitaria, además de su saber hacer en los ámbitos de la agricultura, sanidad, agua y energía. En esta misma línea, ha realizado determinados proyectos productivos que buscan aportar las condiciones de una vida digna al ciudadano africano y ha multiplicado el volumen de sus intercambios económicos, comerciales y de inversión con los países del continente. 
 
Estamos completamente decididos a continuar estos esfuerzos, con la ayuda de Dios, a fin de reforzar la cooperación bilateral con los países del África subsahariana, así como ampliar el ámbito de los partenariados regionales, en beneficio de un desarrollo humano global y constructivo.
 
 
Majestades, Altezas, Excelencias,
 
         Convencidos de la unidad de nuestro destino y de la necesidad de promover una cooperación árabe africana, modélica y eficaz, nos anima la ambición de ver esta Cumbre ampliar los horizontes de cooperación entre las dos regiones, con el propósito de poner en marcha y promover planes de desarrollo local, que privilegien la lógica de la buena gobernanza y la visión global, implicando al sector privado, a los consejos e instancias electas, a las élites intelectuales y a los actores de la sociedad civil, en el proceso de desarrollo del continente africano.
 
         No nos cabe la menor duda de que esta Cumbre constituye un viraje decisivo en la trayectoria de la cooperación árabe africana, con el objeto de asentar las bases de una cooperación sólida y fructífera, a través del desarrollo y aplicación del Plan de acción 2011-2016 para la cooperación africana-árabe, que se ha marcado como objetivo afianzar los intercambios comerciales entre nuestros dos agrupamientos, además de facilitar la circulación de mercancías, servicios y capitales entre las dos regiones.
 
         El éxito que deseamos para nuestra partenariado permanece supeditado al respeto total de los principios de la Carta de las Naciones Unidas y de las prácticas internacionales que rigen las relaciones entre los Estados, erigidas todas ellas sobre el respeto de la soberanía de los Estados y de su unidad nacional y territorial.
 
         Finalmente, quisiera insistir una vez más en el empeño de Marruecos de aportar el éxito a la dinámica de cooperación e intercambio, que ha sido lanzada por nuestra Cumbre, para que sus resultados estén a la altura de las expectativas y esperanzas que animan a nuestros pueblos, lo que requiere la superación de todos los conflictos y trabas coyunturales, así como obrar por la propagación de un clima de cohesión y complementariedad, que refleje nuestro firme deseo de mejorar las condiciones de vida de nuestros pueblos, concienciándoles de lo importante que representa su pertenencia a su entorno árabe africano para la realización del desarrollo y la vida digna.    
 
 
 El saludo, la bendición de Dios el Altísimo y sus gracias, sean con vosotros."