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Discursos Reales

SM el Rey dirige un Discurso a la decimotercera cumbre de la Conferencia islámica de Estambul

SM el Rey Mohammed VI dirigió un Discurso a la decimotercera cumbre de la Conferencia islámica que arrancó este jueves en Estambul.

He aquí el texto íntegro del Discurso Real, cuya lectura ha sido dada por el ministro de Asuntos Exteriores y de Cooperación, Salaheddine Mezouar:

 "Loor a Dios,  la oración y el saludo sean sobre nuestro señor Enviado de Dios, su familia y compañeros

Excelentísimo Señor Don Recep Tayyip Erdoğan, Presidente de la República de Turquía, Presidente de la XIII Cumbre Islámica,

Majestades, Altezas, Excelencias,

Excelentísimo Señor Don Iyad Amin Madani, Secretario General de la Organización de la Cooperación Islámica,

Señoras y Señores,

En primer lugar, quisiéramos dirigirnos a Su Excelencia el Señor Don Recep Tayyip Erdoğan, Presidente de la República de Turquía, felicitándole por presidir su país, por primera vez, la Cumbre Islámica, que ahora celebra su 13ª sesión. Efectivamente, esta presidencia va a suponer un valor añadido a la acción islámica común, consolidando “la unidad y la solidaridad a favor de la justicia y la paz”, que es precisamente el lema de la presente sesión.

            Por otra parte, queremos expresar Nuestros sinceros agradecimientos a Su Excelencia el Señor Abdel Fattah al-Sissi, Presidente de la República Árabe de Egipto hermana, por todos los esfuerzos personales que ha consentido y las tareas asumidas por Egipto, con ocasión de su presidencia de la 12ª sesión de la Cumbre Islámica, con el fin de defender las causas islámicas justas.

Majestades, Altezas, Excelencias,

Señoras y Señores,

            La coyuntura en la que se celebra nuestra reunión de hoy viene marcada por la concomitancia del desencadenamiento de las crisis en el seno de algunos Estados de la Organización, como pueden ser Siria, el Yemen, Irak y Libia, amén de su agudización a escala nacional y agravación de sus consecuencias regionales, sin hablar de la escalada de los sectarismos y desmembraciones, multiplicándose el fenómeno del extremismo y el terrorismo. Por ello se hace necesario descubrir los factores que conducen a esta situación anómala y que auguran numerosos peligros, así como los motivos que hacen que nuestro mundo islámico sea a la vez su origen y objetivo.

            Tales interrogantes vienen a cobrar mayor importancia cuando determinadas partes, desde distintos lugares, intentan aprovechar esta precaria situación para incitar al separatismo, o para redefinir el mapa de nuestro mundo islámico sobre bases que ignoran su historia e identidades, desconsiderando sus peculiaridades y componentes, reflejando una solapada intención de intervenir en los destinos de las naciones y arriesgando la seguridad y estabilidad mundiales.

            No obstante, la situación actual no es una fatalidad para nuestra nación islámica, que encierra altos valores espirituales y el mensaje de ilustración y moderación; además, la historia reconoce también sus valiosas contribuciones a la edificación de la civilización humana.

            Tales valores son los que afianzaron los principios de convivencia y tolerancia en las confesiones, así como el respeto a las minorías en el seno de nuestras sociedades musulmanas, que conocieron la integración de distintas razas, en el marco de una identidad civilizatoria basada en la pluralidad y variedad, como bien atestigua la historia.

            Dicha situación se vio agravada por la islamofobia que durante las últimas décadas vivieron las sociedades occidentales, amén de sembrar el miedo, la desconfianza y la xenofobia contra las minorías musulmanas, compuestas sobre todo de inmigrantes procedentes de nuestros países y que viven dentro de aquellas sociedades que defienden los valores de respeto de los derechos humanos, a la cabeza de los cuales se halla el buen trato, la tolerancia, la solidaridad y la mutua asistencia.

            En Occidente se han oído las voces hostiles a la religión musulmana, que avivan los sentimientos de odio y movilizan a la opinión pública en aquellos países contra el Islam, en el seno de la propagación del fenómeno de la islamofobia, hecho este que no hace sino acrecentar la preocupación de todos.

            El conocimiento y evaluación imparcial y profunda de las causas que subyacen a esta situación, así como la determinación objetiva de las responsabilidades históricas a escala local, regional e internacional, pueden allanar el camino para superar esta difícil etapa, estableciendo y aplicando estrategias y programas idóneos de reforma, tomando en consideración de manera rigurosa las especificidades nacionales y basándose en la solidaridad y cooperación dentro del espacio regional y a escala internacional.

Majestades, Altezas, Excelencias,

Señoras y Señores,

            Si nuestros principios, valores y objetivos han de coincidir, como bien tenemos fijado en la Carta de la Organización, nuestra unión, en cambio, no exige que nuestras capacidades y posibilidades, en tanto que miembros de la misma, sean iguales. En este sentido, nuestra fuerza, en tanto que bloque de dimensión mundial, que engloba a más de 1000 millones de musulmanes, crece en la medida de nuestro aprovechamiento de las oportunidades de complementariedad entre nosotros, y en función de cómo nos valemos de nuestra historia y de las experiencias de los demás bloques, que han podido alcanzar grados avanzados en el seno de la integración y la edificación común.

En este contexto, la intensificación de la cooperación Sur-Sur, fundada sobre la confianza, el realismo y los intereses compartidos, así como la ampliación de su ámbito entre los miembros de nuestra Organización, especialmente a través del intercambio de experiencias en todos los dominios, es susceptible de acrecentar el intercambio entre nuestros países y afianzar la solidaridad entre los diferentes sectores de nuestras sociedades, con el fin de elevar nuestras capacidades productivas y reforzar nuestras economías, disponiendo así los motivos de la vida digna y de unaprosperidad general para nuestros pueblos.

Si el anterior Plan decenal de la Organización ha contribuido a la multiplicación de los intercambios comerciales entre los Estados miembros, guardamos una enorme esperanza de que su nuevo plan de acción, que será adoptado en la presente reunión, consiga duplicar sus resultados, gracias a sus orientaciones y enfoque global.

Así pues, queremos poner de relieve todo cuanto emane de nuestra reunión en el sentido de desarrollar nuestros agrupamientos económicos, con el fin de crear una zona de libre cambio en nuestro espacio islámico; una zona que refleje el espíritu de solidaridad y asiente las bases de un desarrollo sostenible que haga del elemento humano su motor y meta, como bien hemos llamado en Nuestro Discurso con ocasión de la Cumbre de Dakar.

Majestades, Altezas, Excelencias,

 Señoras y Señores,

Otra fuente de fuerza nos anima, a saber, la fe que tenemos depositada en la justicia de la causa de Al Qods y Palestina, la principal causa que a todos nos une. En este sentido, y partiendo de Nuestras responsabilidades en tanto que Soberano del Reino de Marruecos y en Nuestra calidad de Presidente del Comité Al Qods, emanado de la Organización, queremos reafirmar la movilización del Rey, del gobierno y del pueblo de Marruecos, en defensa de Al Qods y Palestina, con todos los medios políticos, jurídicos y prácticos posibles. 

En tanto que Presidente del Comité Al Qods, que constituye una fuerza de proposición y una instancia de acción rápida y de movilización de los medios necesarios para la acción sobre el terreno en defensa de Al Qods, Hemos obrado por la adopción de un enfoque que concilia entre las acciones y posturas políticas, los esfuerzos diplomáticos y la manifestación de los derechos legítimos, por una parte, y la labor sobre el terreno, por otra, a través de proyectos tangibles llevados a cabo por la Agencia Bayt Mal Al Qods Al Charif, en apoyo a los habitantes de Al Qods y la salvaguarda de esta ciudad, en la medida en que representa la esencia y la clave de este conflicto.

 En este sentido, no nos cabe sino reafirmar Nuestro apoyo al llamamiento formulado por Nuestro Hermano, Su Excelencia el Señor Don Mahmud Abbas, Presidente del Estado de Palestina, para celebrar una conferencia internacional de paz, con el objeto de poner fin a la ocupación israelí, en tanto que paso fundamental para acabar con la dramática y explosiva situación que prevalece en Palestina, recuperando así la esperanza de alcanzar una solución pacífica, justa y global, basada en la solución de los dos Estados.

Asimismo, queremos reiterar Nuestro apoyo a la iniciativa francesa que busca la vuelta de las partes, palestina e israelí, a la mesa de negociaciones, y puede poner fin a la ocupación israelí en los territorios palestinos, conforme a un calendario bien establecido. 

En este sentido, los dirigentes y pueblos desplegamos nuestros esfuerzos a fin de apoyar a nuestros hermanos palestinos, para establecer el Estado palestino, dentro de las fronteras del 4 de junio de 1967,  con su capital en Al Qods Oriental, sobre la base de las disposiciones de la legalidad internacional, -tal y como reafirmamos en nuestra quinta Cumbre extraordinaria, celebrada el pasado mes en Yakarta-. Con idéntica determinación, hemos de continuar nuestra movilización en defensa de Al Qods, salvaguardándola de la política de judaización sistemática de que es objeto diariamente y sobre el terreno, siguiendo de cerca las prioridades de los habitantes de Al Qods y sus continuas necesidades.

De este modo, el apoyo de la Agencia Bayt Mal Al Qods constituye una necesidad que condiciona nuestra labor dentro de la Organización, para que de este modo se traduzca nuestra convicción con respecto a la solidaridad y cooperación con los habitantes de Al Qods, a través de la realización de programas eficientes, especialmente en lo relativo al apoyo a las familias necesitadas y el establecimiento de servicios públicos en los ámbitos de enseñanza y sanidad.

Dios Altísimo nos guíe a todos para defender nuestras justas causas, servir nuestros países y alcanzar la seguridad y desarrollo para nuestros pueblos. “Di: actuad que Allah verá vuestros actos, así como Su mensajero y los creyentes” (Sagrado Alcorán).

Wassalamou alaikoum warahmatoullahi wabarakatouh".

MAP 14/04/2016