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Discursos Reales

SM el Rey dirige un discurso a la Nación con motivo del 60 aniversario de la Revolución del Rey y del Pueblo

SM el Rey Mohammed VI dirigió, la noche de hoy martes, un discurso a la Nación, con motivo del 60º aniversario de la Revolución del Rey y del Pueblo, he aquí su texto íntegro:

"Loor a Dios, la oración y el saludo sean sobre nuestro señor Enviado de Dios, su familia y compañeros

Querido pueblo,

En el día de hoy, y con total orgullo, conmemoramos el sexagésimo aniversario de la gloriosa Revolución del Rey y del Pueblo, inspirándonos de cuantos valores de sacrificio y solidaridad nacional encarna, con el fin de continuar su renovada senda, en los distintos ámbitos.

Si amplias partes de nuestro fiel pueblo no vivieron de cerca esta Revolución contra el colonizador; sí están viviendo, gracias a Dios, una nueva Revolución bajo Nuestra conducción, en los ámbitos del desarrollo humano, del progreso socioeconómico y de la ciudadanía digna, animados por el idéntico y sincero espíritu patriótico y la sólida cohesión entre Trono y pueblo que caracterizaron esa época.

Efectivamente, es una Revolución permanente, que necesita la movilización colectiva y la fuerte participación en sus obras de desarrollo, a fin de hacer frente a los retos actuales y futuros, para realizar las legítimas ambiciones de nuestros ciudadanos.

Dios el Altísimo ha otorgado a cada uno de los países la parte que le corresponde en riquezas y bienes, y al nuestro, le ha agraciado con una riqueza renovable, la de nuestros recursos humanos, encabezada por nuestros ambiciosos jóvenes, animados por el amor a su patria, orgullosos de sus ancestrales tradiciones y engalanados con la sana educación.

Todo ello procede del empeño de los marroquíes a otorgar una buena enseñanza a sus hijos, educándolos en el seno de la buena moral y del apego a los elevados valores constantes, dentro de una complementariedad entre hogar y escuela y con apertura sobre las novedades de la época.

Consideramos que el amor con que los padres rodean a sus hijos, el desempeño de sus responsabilidades a seguirles de cerca y transmitirles elevados valores y principios, representa uno de los factores más importantes del progreso social, y la base sólida para impulsar el desarrollo global.

Así pues, partiendo de nuestro empeño de colocar al ciudadano marroquí en el centro de la operación del desarrollo y de las políticas públicas, obramos por aportar a la escuela los medios necesarios para desempeñar el papel educativo y de formación.

Personalmente, velamos por disponer las infraestructuras necesarias en las distintas regiones y zonas del Reino, especialmente las carreteras, el agua potable y la electricidad, así como las viviendas para maestros y las casas de alumnas y alumnos. He aquí las instalaciones necesarias para completar la labor del sector de la enseñanza y permitirle cumplir con sus nobles funciones educativas.

En este sentido, nuestro país ha llevado a cabo importantes realizaciones en el dominio de la educación y la formación, reflejadas de manera particular en la subida del índice de escolarización, sobre todo entre las niñas, gracias a los buenos esfuerzos desplegados por los hombres y mujeres de la enseñanza.

Sin embargo, el camino sigue siendo largo y arduo ante este sector, para poder realizar su cometido en tanto que locomotora del desarrollo socioeconómico, ya que la imperiosa cuestión sigue planteada acerca de por qué no consiguen algunos sectores de nuestros jóvenes realizar sus legítimas ambiciones profesionales, materiales y sociales.

Efectivamente, el sector de la enseñanza se enfrenta a varias dificultades y problemas, sobre todo a causa de la adopción de determinados programas y métodos de enseñanza, inadaptados a las exigencias del mercado de trabajo, amén de las disfunciones resultantes del cambio de la lengua de enseñanza en las disciplinas científicas - del árabe, en el nivel de la enseñanza primaria y secundaria, a determinas lenguas extranjeras- sobre todo en las especialidades técnicas y en la enseñanza superior. Ello requiere una preparación del alumno o del estudiante, en el nivel lingüístico, a fin de facilitar su seguimiento de la formación que recibe.

Sin embargo, los resultados positivos obtenidos en los dominios de la formación profesional, técnica y artesanal, constituyen un motivo de satisfacción.

Tales dominios ofrecen una formación especializada de dos o cuatro años, tanto a los alumnos con bachillerato como a aquellos otros que no lo obtuvieron. Los titulados de estas formaciones poseen mayores oportunidades para acceder directamente y de manera rápida al empleo, integrándose en la vida profesional, sobre todo en comparación con los titulados de algunas filiales universitarias que, a pesar de los buenos esfuerzos desplegados por sus cuadros, no deben constituir fábricas de desempleados, sobre todo en algunas especializaciones ya superadas.

Esta formación debe ser reforzada mediante el buen aprovechamiento de la peculiaridad que distingue al ciudadano marroquí, a saber, su natural aperturismo y su amor a descubrir las culturas y las lenguas extranjeras, estimulándole a aprender y dominar dichas lenguas, junto con las lenguas oficiales estipuladas por la Constitución, con el fin de completar su formación y mejorar sus conocimientos, para poder acceder a los nuevos oficios de Marruecos, que acusan un enorme déficit de mano de obra especializada, como puede ser el sector de la automoción, los centros de llamadas, la industria aeronáutica, etc.

Igual que ocurre con estas profesiones y servicios, así como con las escuelas e institutos superiores de administración de empresas y de ingeniería, se debe dedicar mayor apoyo y estímulo al sector de la formación profesional, así como a rehabilitar los oficios manuales y técnicos, en su sentido global, orgullosos de su ejercicio y dominio, aplicando la esencia del hadiz de Nuestro Elegido Abuelo, sobre él sea la oración y el saludo: "Jamás se comió mejor alimento que el de su propia mano"; así como en consideración del destacado lugar que ahora ocupan en el mercado de trabajo en tanto que fuente importante de riqueza y de vida digna.

Esto mismo es lo que ha hecho que numerosos europeos acudan a Marruecos para trabajar en este sector prometedor, e incluso entran en competencia con la mano de obra marroquí en estas profesiones.

Querido pueblo,

Las actuales condiciones del sector de la educación y la formación requieren objetivamente detenerse un momento para hacer el balance de las realizaciones y detectar puntos flojos y de disfunción.

En este contexto, hemos de recordar la importancia que reviste la Carta nacional para la educación y la formación, adoptada en el marco de un amplio enfoque nacional asociativo.

Efectivamente, los sucesivos gobiernos obraron por poner en marcha sus disposiciones, particularmente el gobierno precedente, que movilizó los medios y las posibilidades necesarias al Programa de Urgencia, cuya puesta en marcha sólo se realizó en los últimos tres años de su mandato.

Pero lamentablemente, no se obró por consolidar los logros alcanzados para la puesta en marcha de este plan; sino que, sin asociar a los actores concernidos ni consultar con ellos, se dio marcha atrás en componentes fundamentales del mismo y que afectan de modo particular la renovación de los programas educativos, los programas de la enseñanza primaria y los establecimientos de enseñanza secundaria de excelencia.

Desde tales presupuestos, el gobierno actual tenía que haber capitalizado las experiencias acumuladas en el sector de la educación y formación, ya que constituye una obra decisiva que se extiende por varias décadas.

Efectivamente, no es razonable que llegue un nuevo gobierno con un nuevo plan cada cinco años, ignorando los programas precedentes, sabiendo que no va a poder llevar a la aplicación la totalidad de su programa, a causa de la corta duración de su mandato.

Por tales motivos, no procede incluir al sector de la educación en el marco puramente político, ni someter su gestión a las pujas y luchas politiqueras.

Todo lo contrario, ha de ser ubicado en su contexto social, económico y cultural, con el objetivo de habilitar los recursos humanos a integrarse en la dinámica del desarrollo, a través de la adopción del sistema educativo eficiente.

Querido pueblo,

Ofrecer francamente este diagnóstico sobre la realidad de la educación y formación en nuestro país, y que a primera vista puede antojarse como fuerte y duro, emana con toda sinceridad y responsabilidad de las profundidades del corazón de un padre que, como todos los progenitores, siente todo el amor hacia sus hijos.

A pesar de que tu Servidor no acusa ciertas dificultades sociales o materiales vividas por algunos de tus sectores, querido pueblo, sin embargo todos compartimos la misma preocupación en lo que se refiere a la enseñanza de nuestros hijos y a los problemas del sistema educativo, en consideración de que siguen los mismos programas y sistemas de enseñanza.

Lo que interesa en este ámbito, no es el dinero, el rango o la pertenencia social, sino la conciencia viva que experimenta cada uno de nosotros y el sincero celo que le mueve hacia su país y hacia sus intereses supremos.

Tu Primer Servidor, cuando era Príncipe Heredero, estudió según los programas y los sistemas de la escuela pública marroquí, y después en la facultad de derecho de la Universidad Mohammed V.

Si el Colegio Real posee las posibilidades necesarias para apoyar este programa, lamentablemente, ello no es el caso de todas las escuelas públicas.

De todos modos, dichos programas han permitido formar generaciones de cuadros nacionales.

Sin embargo, lo que realmente da pena es que la situación actual de la enseñanza se ha empeorado en comparación con hace veinte años, cosa que ha llevado a un elevado número de familias, a pesar de sus ingresos limitados, a asumir los cuantiosos gastos de la escolarización de sus hijos en las instituciones de la enseñanza de las misiones extranjeras o en la enseñanza privada, para evitar los problemas de la enseñanza pública y aportarles un régimen educativo eficaz.

En este contexto, recordamos el Discurso que pronunciamos el año pasado con ocasión del 20 de agosto, y en el que Hemos fijado las orientaciones generales de la reforma del sistema educativo, invitando a llevar a la práctica las disposiciones constitucionales que conciernen el Consejo superior de educación, formación e investigación científica.

Por ello incitamos al gobierno a acelerar el establecimiento de los textos legales relativos al nuevo Consejo.

Entretanto, hemos decidido poner en marcha el actual Consejo superior de la enseñanza en su forma actual, en aplicación de las disposiciones transitorias estipuladas por la Constitución, con el fin de evaluar las realizaciones del decenio de la Carta nacional de la educación y la formación, así como centrarse sobre esta gran obra nacional.

La sinceridad con la que me dirijo a ti, querido pueblo, en este tema, emana de la elevada misión que asumo en tu conducción, dado que tu Primer Servidor no pertenece a ningún partido y no participa en las elecciones, siendo el único partido al que pertenezco, gracias a Dios, es Marruecos.

Por otra parte, todos los marroquíes son para mí iguales y no hago ninguna distinción entre ellos, a pesar de la diferencia de sus condiciones y pertenencias. No establezco ninguna diferencia entre un jefe de banco y un desempleado, un piloto de avión, un agricultor o un ministro. Todos son ciudadanos, con los mismos derechos y los mismos deberes.

Por ello, es necesario llevar a cabo un debate amplio y constructivo, acerca de todas las grandes cuestiones de la Nación, con el fin de realizar los resultados palpables que los marroquíes piden, en lugar de proceder a despreciables discusiones estériles e improductivas, salvo para el estrecho arreglo de cuentas, el insulto, la descalificación y atentar contra las personas, lo que no contribuyen a resolver los problemas, y complicarlos más todavía.

Querido pueblo,

La conmemoración de la gloriosa Revolución del Rey y del pueblo, y la celebración de Nuestro cumpleaños, junto con los miembros de Nuestra gran familia, a saber, Nuestro fiel pueblo, constituye un momento fuerte para expresar sentimientos de consideración y engrandecimiento de las almas puras de los mártires de la unidad, la libertad y la independencia, encabezados por Nuestro venerable abuelo, Su Majestad el Rey Mohammed V, y su Compañero de lucha, Nuestro llorado padre, Su Majestad el Rey Hassan II, Dios tenga a ambos en su Gloria.

Es también una oportunidad que inspira el espíritu de la fidelidad y continuas realizaciones, para seguir portando la antorcha de una renovada Revolución del Rey del pueblo, con el fin de completar la edificación del Marruecos de la unidad, el progreso y el desarrollo global.

El saludo, la bendición de Dios el Altísimo y sus gracias, sean con vosotros".