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Discursos Reales

SM el Rey, jefe supremo y jefe de Estado Mayor General de las FAR, dirige una Orden del Día a la familia de las FAR

Con motivo del 60 aniversario de la creación de las Fuerzas Armadas Reales (FAR), SM el Rey Mohammed VI, jefe supremo y jefe de Estado Mayor General de las FAR, dirigió, hoy sábado, una Orden del Día a los oficiales, suboficiales y soldados, cuyo texto es el siguiente:

"Loor a Dios, la oración y el saludo sean sobre nuestro señor Enviado de Dios, su familia y compañeros

Oficiales, suboficiales y soldados,

En el día de hoy, Nuestras Fuerzas Armadas Reales conmemoran, junto con todo el pueblo marroquí, el 60º aniversario de su fundación. He aquí una efeméride nacional de gran simbolismo y significado, que Nuestra Majestad siempre ha querido celebrar para mantener los sólidos vínculos, bien arraigados en lo más profundo de nuestra genuina identidad y tradiciones, manifestando la importancia de este acontecimiento histórico que ha permitido a nuestro país, desde los albores de la independencia, preparar un ejército marroquí organizado, que desde su creación asume la marcha de la edificación y defensa de la integridad territorial de nuestro país y de sus valores sagrados, bajo el mando de su Jefe Supremo.

El resplandeciente orgullo que hacia todos vosotros sentimos en el día de hoy, crece al rememorar las brillantes etapas que han adornado el registro de nuestras Fuerzas Armadas Reales, rico en realizaciones y sacrificios, palpando en vosotros un empeño, una voluntad y una interacción positiva para defender los logros de la Nación y su soberanía, fieles a vuestra promesa de obediencia y sujeción a vuestro Jefe Supremo y Jefe del Estado Mayor General de las Fuerzas Armadas Reales, apoyados en la fuerte cohesión que une a todos los miembros del pueblo marroquí en torno a los valores supremos y sagrados de la Nación, encabezados por la causa de nuestra integridad territorial.

En esta jornada, recordamos con emoción y engrandecimiento, aunados a sentimientos de consideración y reconocimiento, la memoria de los dos llorados Soberanos. Nuestro Venerado Abuelo, Su Majestad el Rey Mohammed V, Dios le tenga en Su Misericordia, fue generoso con la Nación, sacrificándose por la misma. A él corresponde la noble y loable acción de fundar el primer núcleo de las Fuerzas Armadas Reales, en tanto que símbolo de la soberanía nacional. Nuestro llorado Padre, Su Majestad el Rey Hassan II, Dios le tenga en Su Misericordia, ya desde los albores de la independencia, tuvo el gran mérito de encuadrar, equipar y habilitar a nuestras Fuerzas, impulsando y desarrollando sus aptitudes humanas y recursos materiales y técnicos.

Oficiales, suboficiales y soldados,

A todos los miembros de Nuestras Fuerzas Armadas Reales, de los distintos rangos y componentes, ya se trate del ejército de tierra o de aire, de la marina o de la Gendarmería Real, os queremos reiterar, Nuestro pleno afecto y Nuestra satisfacción. No podemos dejar de exhortaros a todos, tanto oficiales, suboficiales como soldados, a redoblar vuestros esfuerzos y vuestra acción continua, siempre preparados, como estamos acostumbrados a veros, para consentir todos los sacrificios por la grandeza y defensa de la Nación, tomando de nuestros firmes valores y de nuestra rica historia el fuerte impulso que os cohesiona y fortalece vuestro valor y gallardía en todas vuestras intervenciones, tanto a escala nacional como internacional.

Esto mismo es lo que viene a confirmar el papel humanitario que desempeñáis en el seno de las iniciativas sociales y médicas, a favor de Nuestros súbditos que viven en zonas alejadas, al padecer daños causados por las malas condiciones atmosféricas. He aquí un proceder que viene a arraigarse en vuestra acción nacional de solidaridad, cuya credibilidad queda manifestada a través de los efectos positivos y buenos ecos que marcan vuestras eficaces intervenciones, particularmente mediante la multiplicación de hospitales militares de campaña por distintas zonas de Nuestro Reino Jerifiano, obedeciendo Nuestras Altas Instrucciones Reales.

Con el fin de consolidar la contribución de Nuestras Fuerzas Armadas Reales en el dominio humanitario, que goza de Nuestro Alto Patrocinio, en el marco de una visión integrada para hacer frente a las catástrofes naturales, Nos hemos fijado por objetivo obrar por desarrollar las posibilidades de que disponéis en este dominio, a través de la creación de unidades especializadas en el salvamento y socorro, suministrándoles los medios técnicos y logísticos necesarios para realizar sus cometidos, en consonancia con la multiplicación de las intervenciones que de vosotros se esperan.

En este sentido, Nuestra Majestad ha supervisado últimamente la inauguración de un centro especializado en virología en el Hospital Militar Mohammed V, que obedece a criterios muy desarrollados, en tanto que unidad médica de referencia para varios dominios de especialización y de biología, así como para las enfermedades tropicales, con respecto a los elementos de Nuestras Fuerzas Armadas Reales que se dirigen a participar en las operaciones exteriores. Añádase a ello, el lanzamiento por Nuestra Majestad, con ocasión de Nuestra venturosa visita a nuestras queridas provincias saharianas, la utilización de la fragata militar para la potabilización del agua del mar.

Oficiales, suboficiales y soldados,

En el seno de la sensible coyuntura internacional que hoy vive el mundo, particularmente en la zona del Sahel y el Sáhara, no podemos sino poner de relieve el papel desempeñado por todas las unidades acampadas en las fronteras, sobre todo en nuestras zonas del sur, velando con toda vigilancia y tesón por la seguridad de nuestras fronteras terrestres, marinas y aéreas, dispuestos para preservar nuestra integridad territorial y reforzar su inmunidad contra todas las amenazas y peligros, así como las unidades integradas en el marco de los planes securitarios comunes, de dimensión preventiva y prospectiva para cuya preparación y puesta en marcha, hemos dado nuestras instrucciones, como ocurre con las dos operaciones de "HADAR" y “DAAM”.

Vuestra participación, con total abnegación, en el valioso esfuerzo desplegado por los diferentes cuerpos de la seguridad nacional para la protección de nuestro país y la seguridad de sus ciudadanos, cuyos cuadros y miembros rodeamos con Nuestra Alta Solicitud por los enormes sacrificios que consienten, Nos lleva a apreciar vuestra elevada capacidad de adaptación a semejantes misiones y novedades que vienen impuestas por el mundo en que vivimos, marcado por la confusión y la inestabilidad. En este sentido, queremos llamar vuestra atención a la necesidad de tomar conciencia de esta realidad, afrontándola con total clarividencia y prudencia, especialmente ante la creciente amenaza del terrorismo y el crimen organizado transfronterizo.

Con el fin de proteger a todos los miembros de nuestras Fuerzas Armadas Reales contra las influencias embaucadoras e incitaciones opuestas a las constantes religiosas de la nación marroquí, Nuestra Majestad vela constantemente por la habilitación de la orientación religiosa, elevando la calidad del asesoramiento de proximidad a favor de las diferentes unidades de nuestro ejército, en coordinación con el Ministerio de Habices y Asuntos Islámicos, a fin de preservar y proteger nuestra identidad islámica de moderación, así como para arraigar la conciencia religiosa equilibrada entre nuestros soldados, aquella que se fundamenta sobre los lazos de pleitesía y el emirato de los creyentes, que ante Dios asumimos; todo ello en armonía con nuestra noble religión, nuestra doctrina maliquí y las especificidades de la sociedad marroquí, distinguida por su respeto a los valores de tolerancia y convivencia.

Oficiales, suboficiales y soldados,

Estamos profundamente convencidos de que asumís un importante y valioso papel en diferentes dominios; motivo éste que hace que Nos empeñemos siempre en desarrollar y actualizar el sistema de formación militar, perfeccionando y adaptando los programas de prácticas, así como habilitando las aptitudes y disponiendo los elementos que permiten a Nuestras Fuerzas Armadas Reales estar siempre preparadas, con todo cuanto ello requiere como apertura sobre las lenguas extranjeras y especialidades científicas y técnicas aplicadas en el dominio militar.

En este marco, valoramos altamente los esfuerzos constantemente desplegados por Nuestras Fuerzas Armadas Reales y sus diferentes componentes y armas a fin de preparar a los recursos humanos de cara a asumir unas funciones en constante renovación, con todo cuanto ello requiere como diversificación de modalidades de prácticas militares comunes, empleando nuevos sistemas de simulación, amén de equipar los espacios dedicados a las prácticas llevadas a cabo sobre el terreno y proteger los medios de comunicación y redes de intercambio de informaciones y datos.

Por ello, Nuestra Majestad ha promulgado sus Altas Instrucciones para reforzar la apertura de Nuestras Fuerzas Armadas Reales sobre su entorno regional e internacional, acogiendo anualmente, en colaboración con los ejércitos de los países amigos, un determinado número de manifestaciones y maniobras militares que engloban tanto las sesiones formativas como las prácticas, con el fin de intercambiar experiencias y pericias a través del contacto y de la adquisición de habilidades modernas. Tal apertura se verifica igualmente a través de la recepción, cada año, por diferentes instituciones militares marroquíes, de un importante número de militares extranjeros, en prácticas, con el fin de proseguir su formación o completar su preparación en el seno de las mismas, contribuyendo de este modo al resplandor de nuestro país y a la consolidación de los lazos de cooperación con los países hermanos, especialmente árabes y africanos.

Oficiales, suboficiales y soldados,

Albergamos un constante sentimiento de orgullo y consideración hacia todos los miembros de Nuestras Fuerzas Armadas Reales que se hallan fuera del territorio nacional, ya sea en el marco de la cooperación bilateral entre Marruecos y un determinado número de países hermanos y amigos, o en el seno de nobles misiones humanitarias, como es el caso con el hospital de campaña en Zaatari, montado en el país hermano de Jordania, o de aquellos militares que forman parte de los destacamentos que actualmente se hallan al mando de las Naciones Unidas para la preservación de la seguridad y la paz. Todos ellos desempañan ejemplarmente su misión, sacrificándose con honor y abnegación.

Por ello, dedicamos Nuestra constante atención a vuestras condiciones financieras y sociales, que rodeamos de Nuestra Alta Solicitud. Por otra parte, Nos hallamos firmemente empeñados en mejorar dichas condiciones, para que os podáis dedicar a las tareas que os corresponden con tranquilidad y sosiego. Todo ello ha quedado materializado en la aprobación del Consejo de Ministros, celebrado últimamente bajo la Presidencia de Nuestra Majestad, de proyectos de leyes relativos a la indemnización por participación en destacamentos en el exterior y el aumento de las pensiones mínimas para los antiguos militares.

Oficiales, suboficiales y soldados,

Sesenta años han transcurrido desde que se han cimentado las sólidas bases de la edificación del Marruecos independiente y libre, un tiempo en que Nuestras Fuerzas Armadas Reales han ido escribiendo radiantes y luminosas páginas de lealtad, sacrificio y rectitud.

Henos aquí todos portando la antorcha de aquellas figuras honorables y virtuosas, que ofrecieron sus vidas por la Nación, encabezados por Nuestro Augusto Abuelo, Su Majestad el Rey Mohammed V y Nuestro Venerable Padre, Su Majestad el Rey Hassan II, Dios les tenga en Su Santa Gloria, resueltamente decididos a seguir sus pasos, con orgullo y dignidad, con el fin de que nuestro país viva unido, seguro, con total dignidad y honor, desde Tánger hasta Lagüera.

Dios os guarde a todos, os aporte ayuda y guíe vuestros pasos por el bien de nuestra Nación. Formulo votos igualmente por el pleno y constante éxito de vuestros loables esfuerzos para la preservación de cuantas tradiciones y constantes nacionales hemos heredado, en armonía con los avances susceptibles de preservar los principios fundamentales que sirven a la Nación y protegen sus valores sagrados. Imploramos a Dios el Altísimo culmine vuestros trabajos con el pleno éxito, siempre aferrados y leales a vuestro eterno lema:

Dios- Patria- Rey

Wassalamou alaikoum warahmatoullahi wabarakatouh".