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Discursos Reales

SM el Rey Mohammed VI dirige un mensaje a los participantes en la reunión de alto nivel de la CESPAO

SM el Rey Mohammed VI dirigió un mensaje a los participantes en la reunión de alto nivel de la Comisión Económica y Social para Asia Occidental de la Organización de las Naciones Unidas (CESPAO), abierta hoy martes en Rabat.
 
05 2013"Loor a Dios Único, la oración y el saludo sean sobre nuestro señor Enviado de Dios, su familia y compañeros.

Señoras y Señores,

            Es realmente un motivo de orgullo que Marruecos acoja la Reunión de alto nivel de la Comisión Económica y Social para Asia Occidental (CESPAO), dependiente de la Organización de las Naciones Unidas. Esta elección vuestra reviste un fuerte significado que viene a reflejar el destacado lugar que ocupa Marruecos a escala regional e internacional, en tanto que tierra de diálogo, apertura, libertad y estabilidad.

            En primer lugar, Nos complace expresar Nuestra enorme consideración hacia las destacadas personalidades que participan en esta importante reunión, entre las que se cuentan líderes políticos, expertos internacionales en el dominio del desarrollo sostenible y especialistas en cuestiones económicas y sociales, además de diferentes actores de la sociedad civil.

            Este encuentro adquiere una importancia especial al celebrarse en una sensible coyuntura regional e internacional, especialmente marcada por profundos y acelerados cambios políticos que constatamos en varios países árabes, a lo que hay que añadir las consecuencias negativas de la crisis financiera mundial sobre sus condiciones económicas y sociales.

            Esto hace que el tema de los "Retos económicos del cambio democrático a corto plazo", que bien habéis escogido para esta reunión, cobre mayor actualidad y requiera una seria dedicación con el fin de cernirlo desde sus distintas manifestaciones, dado que el interés especial que acaparan los desarrollos políticos de estos países, no va acompañado de otro semejante en el ámbito económico.

            Todo lo contrario, constatamos que estos desarrollos que vienen a fundar una nueva era por el camino de la transición a la democracia, lamentablemente, han generado un clima securitario y sociopolítico complicado e inestable, que viene marcado en distintas partes por preocupantes perturbaciones, con todo cuanto conlleva como consecuencias negativas sobre la estabilidad social y el desarrollo económico.

            Fiel a sus vínculos fraternales, y orgulloso de su pertenencia árabe e islámica, Marruecos ve en la acogida de esta importante reunión la mejor expresión de su solidaridad absoluta con los Estados árabes que viven estas mutaciones, y con sus pueblos hermanos que aspiran a la libertad, la dignidad y la justicia social.

            Desde tal presupuesto, no cesamos de exhortar a la comunidad internacional para ofrecer su apoyo a estos países a fin de acompañarles en sus esfuerzos de integración del proceso de transición política, relevando los retos securitarios y de desarrollo que afrontan.

            Por otra parte, la consolidación de la acción árabe común seguirá siendo la piedra angular para hacer frente a las distintas dificultades económicas y sociales que retan a nuestra nación.

            El alcance de este objetivo es tributario de la materialización y puesta en marcha de programas realistas para una cooperación concreta entre nuestros países. Es igualmente necesario forjar una potencia económica de nuestra nación, sobre bases firmes de solidaridad, complementariedad e integración, aprovechando las potencialidades humanas y naturales de nuestros países, ya que ello constituye el mejor medio para la defensa de las causas justas de nuestra nación y para responder a las legítimas ambiciones de nuestros pueblos, y por consiguiente posibilitar las condiciones de una vida libre y digna al ser humano árabe.

            En este sentido, queremos reiterar nuestro compromiso de poner en marcha la unión magrebí, en consideración de que constituye una vital reivindicación de todos los pueblos magrebíes, y una imperiosa necesidad estratégica, securitaria y de desarrollo, e incluso diríamos una fatalidad económica que se impone en la época de los bloques fuertes, donde no se admiten entidades frágiles o artificiales.

            Aspiramos a construir el nuevo orden magrebí, a cuyo establecimiento hemos llamado, con el fin de superar las estériles tesis y los escollos propios y objetivos, obrando con buenas intenciones, en el marco de un clima de confianza, diálogo y buena vecindad a fin de cristalizar mecanismos de solidaridad, complementariedad e integración, para hacer de nuestra unión una locomotora del desarrollo global magrebí y un pilar fundamental de la acción árabe común; un factor para la realización de la seguridad y estabilidad en la región del Sahel y el Sáhara, así como para la integración africana.

            Con el mismo espíritu de fraternidad y solidaridad, queremos expresar nuestro orgullo por el partenariado estratégico que une a Marruecos con los países del Consejo de Cooperación del Golfo, en el que se cristalizan nuestros sólidos vínculos e intereses estratégicos que, obrando conjuntamente con Nuestros Hermanos los Dirigentes de estos países, procuramos enriquecer y llevar al más alto nivel en los distintos ámbitos. Hemos de reiterar a dichos Dirigentes Nuestra gran consideración por el continuo apoyo que dedican a las obras de desarrollo en Marruecos, su segunda patria.

Señoras y Señores,

En estas últimas décadas, Marruecos ha conseguido, gracias a Dios, importantes logros sobre la vía de la consolidación de su distinguido modelo democrático y de desarrollo, merced a la pertinencia y eficiencia de las grandes opciones que ha adoptado, respondiendo constantemente a las legítimas aspiraciones de sus hijos, en el seno de un proceso nacional escalonado, llevado a cabo con una sincera voluntad soberana.

Desde Nuestro acceso al Trono, Nos hemos empeñado en adoptar un enfoque participativo e inclusivo en lo que respecta a las cuestiones más importantes de nuestro país,  teniendo siempre presente la envergadura de los retos y la necesidad de salvaguardar los logros.

En este sentido, Hemos procedido a la realización de profundas reformas políticas e institucionales, culminadas con el establecimiento de una avanzada Constitución para nuestro país.  La finalidad que perseguimos es consolidar el Estado de derecho y de las instituciones, la práctica política eficiente fundada sobre la proximidad y la participación, así como ampliar el ámbito de las libertades y promover los derechos humanos, en su sentido global.

Asimismo, Hemos emprendido pioneras reconciliaciones históricas y espaciales, tanto en lo que concierne a la distinguida labor llevada a cabo por la Instancia Equidad y Reconciliación, considerada mundialmente como modelo a seguir en el ámbito de la justicia transicional, como en lo relativo a la rehabilitación de los diversos componentes de la identidad marroquí unitaria, y rica por sus múltiples afluentes.

Convencidos de la sólida correlación existente entre democracia y desarrollo, Hemos obrado por acompañar estas reformas políticas y de derechos humanos, con la promoción de las obras de desarrollo, ya sea en el ámbito de la lucha contra la pobreza, precariedad y marginación, o en lo relativo al afianzamiento de la solidaridad social, especialmente a través de los programas de la Iniciativa Nacional para el Desarrollo Humano. También Hemos procedido a la realización de grandes proyectos estructurantes y a la adopción de estrategias sectoriales bien precisas. Nuestro objetivo no es otro sino habilitar nuestra economía nacional y aumentar su competitividad, además de estimular la inversión productiva y generadora de oportunidades de empleo.

Con la voluntad de consolidar esta orientación complementaria, Hemos abierto la obra de la reforma judicial, habida cuenta del papel central que desempeña en la realización de la justicia y la seguridad judicial, así como en la incentivación del desarrollo y la inversión. 

Paralelamente, Hemos lanzado la obra de la regionalización avanzada, no por considerarse únicamente como una reforma para la modernización de las estructuras del Estado, sino como plataforma para la buena gobernanza territorial.

He aquí algunos de los elementos esenciales del distinguido modelo marroquí, por cuyo desarrollo velamos, dotándolo de los medios necesarios para su progreso y apertura, a fin de responder a las expectativas de nuestros ciudadanos y acompañar los desarrollos regionales e internacionales

 

Señoras y Señores,

Como bien sabéis, las profundas y aceleradas mutaciones que viven algunos países árabes hermanos han influido negativamente en la dinámica económica de los mismos, lo que dificulta aún más la tarea de responder a las reivindicaciones populares, especialmente aquellas de naturaleza socioeconómica, a la vez que amenaza la seguridad y estabilidad de estos países.

Partiendo de estos presupuestos, vuestra reunión está llamada a estudiar los diferentes retos relacionados con la reconstrucción de las instituciones y la recuperación de la confianza de los ciudadanos en las mismas, amén de deliberar en torno a las estrategias económicas y sociales susceptibles de garantizar la dignidad y la justicia social, con miras a consolidar la estabilidad y la cohesión social. Por otra parte, ha de hallar los mecanismos adecuados en el ámbito de la justicia transicional para gestionar los efectos de la etapa de transición democrática que estos países han vivido.

Dada la amplia experiencia política, prudencia y profundidad de miras que distinguen a los participantes, tenemos la certidumbre de que esta reunión constituirá una buena ocasión para la profunda reflexión, el fructífero debate y el intercambio de opiniones en torno a las diferentes cuestiones relativas a la realidad de estos Estados hermanos, vislumbrando sus horizontes de futuro.  También se han de tener en consideración las especificidades, potencialidades y capacidades de cada Estado, además de la particularidad de cada proceso nacional y de la naturaleza y envergadura de los desafíos económicos y sociales por superar.

Al daros la generosa bienvenida como huéspedes en vuestra segunda patria, Marruecos, imploramos al Todopoderoso culmine vuestros trabajos con el éxito, en beneficio de los pueblos de nuestra Nación árabe. 

 El saludo, la bendición de Dios el Altísimo y sus gracias, sean con vosotros."